lunes, 12 de agosto de 2019

Abril en verano de 2019. 13,14 y 15 meses.


¿Pensabas que no iba a escribirte más? Hubo momentos en los que pensé que con el primer año ya era suficiente, que este tiempo dedicado a plasmar en letras recuerdos y sensaciones no merecían la pena, que puede que dentro de unos años prefieras las fotos a las palabras y, que, el poco tiempo libre que puedo estar sentada frente al ordenador, lo podría dedicar a otra cosa.

Pero no.

Hay tantos momentos mágicos, tantas novedades, tantos instantes fugaces que no se pueden recordar simplemente con imágenes que me invitan a seguir alimentando este libro de tus primeras vivencias.
En este trimestre tu vida ha cambiado por completo.

Empezaste a caminar una semana antes de cumplir los 13 meses. Pensaba que tardarías más. 

Seguimos las pautas de “movimiento libre”. Es decir, fomentamos y creamos situaciones para que por propio instinto fueras tú la que desde recién nacida, que no dominas tu cuerpo, llegaras a dominarlo hasta el punto de poder caminar por ti misma.

Muchas horas de suelo.

Con lo que gateabas pensaba que no verías necesario el hecho de ponerte erguida per, una vez lo tuviste claro, te soltaste de todos los apoyos que tu ibas buscando por casa y ya no hubo vuelta atrás.

Pocas veces gateas ya pero, el bagaje que te dieron esos 7 meses de gateo para descubrir el mundo creo que ha sido de las cosas que recordaré con mayor cariño de tu crianza.

Pesas 9’7kg, mides 76cm y tienes un perímetro craneal de 47cm . Has empezado a estirarte y a fortalecer extremidades.

El pelo se te ha aclarado y te ha crecido muchísimo. Papá disfruta haciéndote pirris y coletitas.

Pasamos mayo repleto de acontecimientos. Se casó el primo de papá después de pasar tiempo muy malito, fuimos a tu segundo festival. El formigues. Lo pasaste muy bien pero seguro que lo disfrutarás mucho más los próximos años.

Mamá ha cumplido 33 años y tú has comido sandía por primera vez. Sigues adicta a todo tipo de fruta. Todas las nuevas variedades del verano son un manjar del que disfrutamos toda la familia este trimestre, melocotones, peritas, ciruelos, pavías, melón…

Descubrimos el parque de la estación de Nules, los columpios de l’estany el barco  multilingüe de la playa de Moncófar y el abuelo te arregló tu primera minisilla que era de papá.

Hemos descubierto una nueva marca de zapatos respetuosa con el movimiento libre. Babilukids. Se fabrican en Vall d’Uixó y puedes elegir colores y patrones diferentes para terminarlas de dejar al gusto del consumidor.

En estos tres meses hemos comprado tres pares del 19, se nos han quedado pequeñas y hemos tenido que pasarnos al 20 pero eso sí. Sólo te hemos comprado un modelo. Ya hemos aprendido. El pie crece rápido y no vale la pena invertir en más de un par o dos de calzado.

Has descubierto las “maderitas” del juego libre, la mesa de luz lowcost (mamá compró un folio A4 auto iluminado), la primera muñeca de mamá y te vuelves loca con las piedrecitas de la playa y comprando con el carrito de mano del consum o paseando a tu osito con el carro que compramos en la feria de santa María Magdalena.

Has visto tu primera hoguera de San Juan, organizada por tu tía abuela. Un muñeco gigante confeccionado con papelitos de papel de seda de colores siguiendo el patrón de las carrozas de las fallas de Burriana.

Te hemos comprado una piscinita con la que disfrutas jugando con en Mitu de xiaomi y sus paragüitas y cubo. Prefieres estar fuera y meter y sacar piedras y juguetes y, has aprendido, a quitarte el pañal tu sola si quieres bañarte.

Aunque donde sí disfrutas es en la piscina del tío Javi, que tiene zona de niños, la de Iván y la de tu tía prima Mariajo.

Playas ya conoces más que mamá. No soporto el sol, incluso bajo la sombrilla y con protección 50 me pica toda la piel y me agobio mucho con el calor. Menos mal que tú eres mucho más resistente a la radiación solar. Aún sin exponerte demasiado, te bronceas rápidamente y juntos formamos la tarta de tres chocolates. A papá sí que no lo puedes superar.
Hemos estado 5 días en Lloret de Mar. El Benidorm de la costa Brava. La verdad es que no esperaba gran cosa pero lo hemos pasado genial. Sobretodo tú. El hotel don Juan cogido con buscounchollo.com nos ofreció una piscina con toboganes y una minidisco diaria nocturna con la que te volvías loca bailando imitando a monitoras y niños. Pero sobretodo el miniclub, un espacio para estar sin zapatos con juegos, construcciones, pizarras, caballitos, piscina de bolas, túneles, casitas, cama elástica y Rosalía, una monitora que te encantó.

Eras el juguete de todas las niñas que iban a hacer las actividades programadas. Melinda te volvía loca. Y tú a ella más. Se te quería comer con patatas.

Te encantaba que todos te dijeran cosas. Si no lo hacían, te quedabas de pie, quieta, mirándolos, hasta sacarles una sonrisa y unas palabras.

Quedadas con los caris, con las divas, con las tremendas, con la resistencia de la epa, con Pedro y Gloria, y el  primer cumpleaños  de tu amiga Júlia.

Planes de verano que nos hacen perder las rutinas y disfrutar de cenas y comidas fuera de casa sobre la marcha.

Visitamos el Oceanogràfic. Te volvías loca al ver a los peces, a los delfines,  a los pájaros y sobre todo a las medusas. Cuando haga menos calor iremos al Bioparc a ver a los animales terrestres.
Estos últimos días estamos en la fase de explotación de la motricidad final. Te vuelve loca pintar con los colores que te regalaron en Lloret en el restaurante dónde íbamos a comer, pegar gomets, pintar con rotuladores y sobretodo, utilizar la manta mágica en la que pintas con rotuladores de agua y al rato desaparece.

Esto ha llevado a que tengas mucha más soltura y muchos de los alimentos ya los cojas tú misma con el tenedor y te los lleves a la boca. Poco a poco. Simplemente por imitación aprenderás a utilizar los cubiertos. No hay prisa.

Durante estos meses la casa ha ido llenándose de detalles que habíamos dejado en standby.

Por fin, mamá se ha atrevido a llenarte la pared de tu habitación de puntos de colores que tenía comprados desde hace 6 meses.

Hemos puesto césped artificial, plantas, cortinas y algunos cuadros y esculturas de hierro y resina para personalizar y sentir que cada rincón de la casa está a nuestro gusto.

Seguimos con la triada de los colores primarios junto con el imprescindible blanco y negro.

Aún nos quedan días de verano, planes y experiencias nuevas por descubrir.

¡Vacaciones!




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