jueves, 12 de junio de 2014

3 años sin Paco Martí


Las aspiraciones y los anhelos pueden variar a lo largo de la vida según los acontecimientos vividos.


Hace 3 años que te perdimos.


Cada vez, nuestra vida está más normalizada y tu recuerdo permanece siempre en nuestras vivencias.


Hoy Violeta ha terminado el selectivo. Ha sido un año intenso, en el que Iris ha entrado en la fase plena de la adolescencia y Marga ha decidido seguir la saga y estudiar Magisterio.

Violeta quiere ser médico. Todo el año acompañada de libros para conseguir la matrícula de honor del instituto. Todo un honor. Toda una lucha.


Aún así entrar en medicina no es fácil, la competencia es muy alta y las plazas escasas.


Pero hay que luchar por los sueños.


Tú lo sabes bien, papá.


Tus 4 hijas estamos creciendo. La verdad es que estoy muy contenta de tener las hermanas que tengo.


Muchos años de diferencia entre nosotras pero con una misma esencia que se transmite en cada paso y decisión que tomamos.


Nos educaste bien.


Solo quiero que sepas que, aunque no sea de ir a cementerios y no veas muchas flores mías por allí, prefiero recordarte en tu rutina, en mis vivencias y en mis recuerdos y, cada 12 de junio escribirte un mensaje para que allá donde esté tu alma, pueda seguir estando aquí.



Te echamos de menos papá.

 
 

jueves, 15 de mayo de 2014

3 años sin Pedro San Martín


Hola amor,

El tiempo va pasando y estos 1.095 días sin verte hacen que vaya guardándote cada vez más en la zona de mis recuerdos que jamás quisiera olvidar.

Te debo tanto...

 

Este año, como ya te dije, al suprimir mi plaza del año pasado, estoy con plaza provisional dando clases de música en un colegio de educación especial.

Ha sido un cambio radical en mi vida laboral.

Una experiencia enriquecedora a la vez que agotadora donde cada día ocurren tantas cosas variopintas que se podría confeccionar un libro de anécdotas diariamente.

Pero el curso termina ya y me han vuelto a asignar plaza fija para empezar el próximo septiembre.

Volveré a ser tutora de primaria de un colegio de Nules, al ladito de casa.

Veremos que nos depara el nuevo curso.

 

Este año de independencia ha sido genial. Ya estoy totalmente ubicada en casa.

Como te conté, todo sigue genial con Jorge.

Él trabaja de maestro de música en Reus y los fines de semana se viene a pasarlos conmigo y ver a la familia.

Estoy muy contenta de compartir la vida con él.

Es muy difícil querer a alguien después de haber vivido todo lo que compartimos juntos.

Es imposible no comparar.

Se hace muchas veces costoso no añorar momentos y situaciones que creamos tu y yo juntos. Pero me he dado cuenta que los recuerdos perfectos siempre los tendré y, ahora, debo seguir siendo fuerte y feliz para construir vivencias que en un futuro se conviertan en recuerdos que me hagan sonreír. Igual que me hacen aparecer una sonrisa en el rostro todos los vividos contigo.

 

Porque los años van pasando. Y en contra del tiempo no se puede ir.

 

Hace unos meses se publicó un libro homenaje a la buena vida “Menta y agua” sí, ya tenéis hasta libro.

No es ninguna biografía al uso, sino una recopilación de relatos escritos por gente amante del grupo que ha querido aportar su granito de arena para recordaros.

Yo relaté en un texto lo bien que me hacías sentir...

Ya sabes que soy bastante exhibicionista literariamente hablando y que me encanta contar todas mis vivencias y anécdotas.

Estoy muy contenta de que Discos de kirlian tuviera la idea de crear un recuerdo tan bonito.

 

Siguiendo la linea que creamos juntos, no he dejado de viajar. Me encanta conocer lugares nuevos y volver a visitar los que me marcaron.

El buen comer, (a Jorge le sale un sushi riquísimo), las catas de vino, el maquillaje, (Isasaweis sigue haciendo vídeos) y el vivir nuevas experiencias (a mí que no me lo cuenten), es algo que espero seguir haciendo siempre.



Sé que estás ahí. No sé donde se encuentra ese ahí pero estás.


El cuerpo se pudre. El tuyo ya debe ser inexistente, pero el alma, todo lo ajeno a tu cuerpo, sigue existiendo.


Porque los sentimientos no mueren. Tus ideas, tus vivencias, tus anhelos y tu ser, sigue en alguna parte del universo y es feliz.


Porque la felicidad no se pudre con la muerte y, aunque para los que seguimos estando pegados a nuestro cuerpo no es fácil comprender que nunca más os volveremos a abrazar, nos queda el consuelo de que nuestras almas, ojala dentro de muchos años, se volverán a encontrar.



Disfruta de tu buena vida allá donde estés.



Siempre te querré.



Tu pequeña little Rosy que se va haciendo mayor.
 
 


martes, 8 de abril de 2014

T-T


Tensión.

Datos inconexos.

Tensión.

Impotencia.

Tensión.

Palabras retorcidas.

Tensión.


 

Pastilla.

 


Tranquilidad.

Abrazos.

Tranquilidad.

Besos.

Tranquilidad.

Miradas.

Tranquilidad.


 

Sonrisa.


viernes, 3 de enero de 2014

Volver a crear


La inspiración y las ganas no siempre se tienen.

Hay épocas en las que circunstancias, sucesos internos o externos a nosotros mismos, problemas... hacen que las neuronas que daban rienda suelta a la imaginación se tengan que ocupar de otros quehaceres y dejen la invención en el último de sus planos.

Creo que algo así me ha sucedido y nunca encontraba el momento para sentarme.

No me hace falta mucha concentración. Con papel y boli puedo hacerlo en cualquier sitio. Pero es el tiempo, el estado, el mundo que te rodea, las ganas...

Putos problemas. Ojala no existieran. Puto tiempo. Ojala no pasara tan rápido.

Pero es lo que hay, el tiempo pasa y no vuelve, los problemas aparecen, desaparecen y vuelven a aparecer nuevos. Mientras, nosotros, nos ofuscamos, nos fustigamos y dejamos de disfrutar de cosas que realmente sabemos que nos hacen felices.

Espero volver.

Siempre nos ocurren cosas, todos tenemos anécdotas, vivencias y gente a nuestro alrededor.

Siempre tenemos algo que contar.

Solo hay que decidirse a escribir y compartirlo.

Gracias por volverme a leer.
 
 
 
 

miércoles, 18 de septiembre de 2013

El recital de violín


Las notas penetraban en mis oídos como espadas afiladas.


Volver a oírle tocar el violín estaba siendo más duro de lo esperado.


Los agudos chirriaban en mi cerebro y no me dejaban pensar.


Después de tres años volvía a verle en el escenario.


Era tan guapo...


Sus dedos se movían seguros por el batidor. Recorrían las cuatro cuerdas de arriba a abajo con decisión, firmes y potentes.


Estaba al final de la sala, todos estaban en silencio. El recital estaba siendo un éxito.


No quería que me viera. Lo nuestro había terminado hacía mucho tiempo, pero algo dentro de mi me impulsaba a ir a felicitarle por su inminente graduación.


Me había hecho mucho daño. Nadie se merece ser engañado. Pero ya se sabe, nuestra mente cae y recae una y mil veces siempre en la misma piedra.


No había sido casualidad, había visto en el folleto de la programación cultural su actuación y me había organizado para verle.


Con la de cosas que tengo pendientes...


Pero allí estaba yo. De pie, embobada detrás de todas las cabecitas y manos que aplaudían y asentían ante la buena interpretación del violinista.


Fueron muchos años compartiendo escenario. Muchas horas de ensayo, muchas frustraciones, alegrías, pasajes imposibles, viajes de autobús interminables, nervios, nuevas experiencias, nuevas amistades y montones de partituras interpretadas.


Desistí. Requería demasiadas horas de mi vida. Horas que a él no le hicieron falta e igualmente lo consiguió.


Tenía un don. Los dones se tienen o no se tienen. Es simple. El siempre lo tuvo. Yo jamás.


Tampoco me arrepiento. No me ha ido mal. Incluso sé que mi vida siempre será más fácil y cómoda que la suya. Ser músico profesional no es fácil y con la carrera terminada ahora vendría lo más complicado. Que te paguen por transmitir melodías.

Le deseo lo mejor.


La gente se puso de pie. El recital había terminado.


En ese momento sentí una sensación de vacío inmensa. El ruido de los aplausos retumbaba por la sala, algunas personas ya abandonaban sus asientos y en cambio yo, me había quedado quieta, paralizada, absorta en mis pensamientos sobre el pasado. Mirándole a él. Mirándola a ella.


No aplaudí ni una vez.
 

Al escenario había subido una chica morena muy guapa con un ramo de rosas rojas inmenso.

Eran sus flores preferidas.


Se dieron un largo beso delante de todos.
  • ¡No puede ser! ¿Desde cuando sale con otra?


Lo había dicho en voz alta sin darme cuenta. Menos mal que con el barullo de la gente pocos me oyeron.


Se me caían las lágrimas mirándoles. Aún estaba allí, plantada, al final de la sala viendo como todo mi aferro al pasado se esfumaba.


Se me acercó un hombre, me miró, miró al escenario y me dijo:
 
  • Pasase lo que pasase entre tú y ese violinista, todo es pasado. Todo empieza y termina. Hay cosas, sentimientos o acciones que duran toda una vida. Otras instantes. No vivas del pasado. Crea tu futuro. Solo tú puedes hacerte ser feliz.
Y se fue. No lo había visto nunca. Me dejo mucho más desconcertada de lo que estaba. Me sequé las lágrimas y miré por última vez al escenario.


Estaba vacío.


Los recitales no duran toda la eternidad.


Las personas tampoco.


Es lo que hay.


Suerte.


martes, 3 de septiembre de 2013

Especial


Volver a empezar a veces es complicado. Cualquier cosa desconocida nos da miedo. Seguramente es más lo que pensamos que lo que acaba siendo.


Si no cambiamos no avanzamos. Hay que arriesgar. La podemos cagar, pero de los errores se aprende.


El miedo se transmite. Nada sale mejor con miedo. Hay que ser valiente. Sacar pecho. Levantar barbilla y al ruedo. Creer en lo que se hace en la mejor receta para el éxito.


Septiembre siempre es un mes de cambios y novedades para los maestros.


Amistades que duran tres trimestres, niños que crecen, padres que agradecen desprenderse de ellos por unas horas, nuevas inquietudes, proyectos, objetivos y mucha, mucha expectación.


Esos locos bajitos que van a pasar contigo más horas que con sus familiares, que van a idolatrarte, a sacarte de quicio, a dejarte afónica, a hacerte reír, disfrutar y al mismo tiempo agotarte.


Trabajaré en una escuela de educación especial. Maestra de música. Todo nuevo. Totalmente diferente a un colegio ordinario.


Si algo he respirado en estos días que llevamos de septiembre es que el cariño, respeto, ganas de trabajar y de pasarlo bien se transmite.


Con silla de ruedas, en camitas, sin movimiento, en un mundo paralelo, en la ilusión de una realidad diferente, la vida avanza.
 

Espero hacerles felices, hacerles sonreír, que simplemente con los ojos transmitan, disfruten y sobretodo, que en este nuevo reto, tanto para ellos que nunca han tenido maestra de música y para mí que nunca he ejercido de ello, simplemente las vibraciones nos hagan ser mejores cada día.


Espero también que me dejen el culo y las tetas tranquilas, que los ojos de cristal no se tiren al suelo y que a ninguno se le vaya la pinza y arremeta su fuerza bruta contra mi.


Sobre la marcha.


Porque todo este curso, tiene pinta de que será, simplemente especial.


 
 


viernes, 5 de julio de 2013

Errores - Personas


  • Hola.
  • ¡Hola! ¡Cuánto tiempo! Pensaba que te habías cansado de mi.
  • ¡Que va! Ojalá todo fuera como hace unos meses, me ayudaste mucho.
  • Me gustaba hablar contigo. ¿Por qué desapareciste de repente?
  • No te vas a creer lo que te voy a contar pero creo que después de todo lo que te has preocupado por mi, tus consejos, tus conversaciones y tu interés te mereces una explicación.
  • Si has conocido a alguien lo entiendo.
  • No, no, no tiene nada que ver con eso.
  • ¿Entonces?
  • Soy padre.
  • ¿¿Qué??
  • Lo que oyes. Me enteré hace tres días que tengo una hija de dos años.
  • Pero... ¡eso es imposible!
  • Eso pensaba yo. Pero la niña es clavadita a mi.
  • Pero... ¿cómo?... ¡cuéntame desde el principio!

Cuando empezó a contarme la historia me parecía todo tan surrealista que pensaba que me estaba gastando una broma.

No me conoces en persona, pero te he hablado mucho de mi. Sabes que me gustan las mujeres, que no tengo mucho tiempo para disfrutar de ellas y que me cuesta poco ligar.

Hace dos años empecé a trabajar para una de las empresas financieras más importantes de Barcelona. Tenía 22 años y creía (y ya sabes que sigo creyéndolo) que iba a comerme el mundo.

Ya te dije que pasaba de prostitutas, muchos de mis compañeros tienen hasta días fijos para desahogarse y pegar polvos pero yo, con mi edad y mi carácter, prefiero seducir a mi presa para que me proporcione una noche de placer.
Salí con unos amigos de la pandilla de siempre, me apetecía aparentar una vida normal de vaqueros, camiseta y zapatillas de un chico de mi edad.

Ligué con una chica menuda, rubita, y delgada que me follé en los baños de la discoteca.

No nos dimos los teléfonos, simplemente nos dijimos los nombres y un poco de nosotros y a la mañana siguiente ya ni me acordaba de ella.

Llámame superficial. Pero así fue.
Nunca más supe nada de ella hasta hace tres días.
 
 

Llamaron a la puerta de casa de mis padres. Miré por el ojo de pez. Era una chica con una niña pequeña en brazos. Abrí pensando que sería alguna vecina pesada pidiendo sal.
Me saludó con mi nombre.
  • ¿No te acuerdas de mi?

Le dije que no.
  • Tengo algo muy importante que contarte. Esta es tu hija Sara.
De piedra, blanco, y atónito me quedé al oír sus palabras. Pensé que era una broma de mal gusto pero la vi tan segura, seria y decidida a entrar que sin saber qué responder le dije que pasara.
Mis padres estaban en el salón leyendo.

La chica se sentó y empezó a hablar y contar su historia. La niña, nos miraba como si no fuera con ella.
 
 
 

Conocí a vuestro hijo una noche hace dos años. Estuvimos saliendo una temporada (me alegré que al menos la chica no les contara a mis padres que me la follé en los baños sucios de una discoteca)

y de repente desapareció.

No era nada serio así que tampoco lo pasé muy mal por dejar de quedar con él, pero a los meses empecé a sentirme mal, a tener vómitos, mareos y dejar de bajarme la menstruación.

Mi madre se asustó y me hizo hacerme un test de maternidad.


POSITIVO.


Me volví loca, mis padres me castigaron sin salir durante todo el embarazo y me obligaron a tenerlo. Son creyentes y no aceptaban el aborto como una opción.
Y aquí está el resultado. Sara. Dos años recién cumplidos. Una niña muy lista que tiene ganas de conocer a su papá.
Estaba totalmente desconcertado. Mis padres no generaron palabra alguna. Todo esto nos superaba. Yo acababa de llegar de Nueva York, había estado allí casi dos años terminando un máster en la universidad de Columbia y lo que menos me esperaba era ser papá.
  • No te lo he dicho antes porque no te podía localizar, solo sabía tu nombre y un poco por encima tu trabajo. Sin facebook, sin redes sociales... ¡no sabía como contactar contigo! Finalmente gracias a las páginas amarillas recordando un día por casualidad el barrio dónde me dijiste que vivías dí con el apellido de tu padre y preguntando pude encontrarte.
  • Quiero una prueba de paternidad.
  • Claro, sabía que me lo pedirías, pero no vendría aquí así, sin estar segura de que eres su padre.

La semana que viene tengo las analíticas pero la niña era igual que yo.



  • Bufff que fuerte, ¿y que dijeron tus padres?
  • No sabían que decir, ahora que han pasado unos días están encantados. Los dos prejubilados ya tienen distracción.
  • Pero ¡es una locura! ¿No te pusiste condón?
  • Pues... no me acuerdo, normalmente lo uso pero yo que sé, no sería la primera vez que la marcha atrás me sirve como anticonceptivo.
  • Estás loco...
  • No me machaques más. Me acabo de enterar que tengo descendencia. Una niña de dos años que me mira como si nada y que a partir de ahora va a ser mi hija y no tengo ni idea de como reaccionar. No me gustan los niños.
  • Esperemos a las analíticas. No quiero perder el contacto contigo. Esto lo cambia todo pero aún así me importas y quiero que me vayas contando como van sucediendo las cosas.
  • Muchas gracias, aun estoy en estado de shock. La semana que viene sabré los resultados. Ya te contaré.
  • Vale, tu tranquilizate, hasta que no lo sepas seguro no hay nada cierto. Entro a clase.
  • Muchas gracias por escucharme.
  • A ti por contármelo.


                        …...

Resultado del test de paternidad: POSITIVO.