viernes, 15 de mayo de 2026

15 años sin Pedro San Martín

Hola Pedro, 

15 años ya. 

Una locura. 

Tengo ahora la edad con la que me dejaste.  

En la mitad de tu vida, en la juventud de la mía. 

Ibas a cumplir 40 y yo los hago la semana que viene. 

Qué injusto es el destino cuando decide que dejas de existir. 

Qué complicado es el proceso para las personas que asumimos en el mundo nuestra vida sin ti. 

Pero hace más de una década tu camino terminó en seco y el mío cogió la bifurcación que el destino sigue organizando a su conveniencia. 

Porque mi vida debe ser caso de estudio integral, (que dice mi amiga Vero) ya que por mucho que persiga la paz, el sosiego y la calma siempre vienen acontecimientos que la desestabilizan. 

Hace un año no dejé de olerte porque sí. El bote de perfume que sigo guardando ya no tiene (ni tendrá) ningún valor para mí.  

La búsqueda incesante de la causa de mi falta de olfato resultó ser un tumor cerebral creciendo alrededor del nervio olfativo. 

Una pelota de ping-pong metida en el cerebro que me estaba creando hematomas y me mató mi sentido más primario. 

Hace dos meses se extirpó el 90% por ciento del bolardo y sigo recuperándome de la craneotomía. 

Doy gracias de que el proceso está yendo genial y no noto secuelas por las que preocuparme. 

Pero la vida sigue ocupándome y, justo ayer me hicieron una PAAF (Punción Aspiración con Aguja Fina) para vaciar un bulto con más de 8 ml de líquido blanquecino que se analizará para saber sus características. De momento no tengo diagnóstico, aunque no parece nada malo. 

Y de baja, con una huelga educativa histórica que mantiene a Jorge ocupado. (Ya llevamos una semana de parada y de verdad, espero que se llegue a un acuerdo pronto por el bien del alumnado y de la economía de los docentes). 

Este año empieza la década de las sillas. 

La semana que viene empiezo a vivir unos años que por desgracia ya no pudiste experimentar. 

Entrar en los 40 es como pasar a un nuevo umbral de vida. De hecho, estaré a mitad de mi trayectoria laboral de la que cada día me siento más orgullosa y llena pese a todas las deficiencias que suplimos con nuestro tiempo, nuestro esfuerzo y nuestro bolsillo. 

La semana pasada nos concedieron el premio “Enseñamos a leer 2026” a la biblioteca escolar que coordino desde hace 12 años. 

Ya sabes de mi pasión por la lectura y mi obsesión por contar. Este proyecto me ha permitido hacer de él mi trabajo en el aula, y transmitir la importancia de vivir rodeados de libros a toda la comunidad educativa. 

En Donosti como en cualquier lugar. Con separaciones y uniones. 

Borja se ha casado y es feliz. 

¿Te acuerdas cuando decíamos que viviríamos los tres juntos? No sé si él lo veía muy claro, aunque lo que sí que sé es que lo pasamos muy bien y que seguro que te echa de menos tanto o más que yo. 

También a él me gustaría tenerle más cerca. 

Y, aunque sabes que es de pocas palabras, su mujer sigue haciendo que no se pierda la conexión pese a la distancia y los años. 

Aunque sea para compartir música o libros. O para filosofar de la vida con audios interminables (lo de los audios no lo has conocido, pero es mucho mejor que llamar por teléfono. Los grabas y escuchas cuando puedes y quedan monólogos dignos de recopilatorio). 

También ha habido separaciones y los hijos se han ido haciendo mayores... 

Todo lo que ocurre mientras la vida pasa en cualquier lugar del mundo (y del universo).  

Mis abuelos me han dejado con pocos meses de diferencia y he sabido por las redes que tu familia ha aumentado. 

Hay fallecimientos que son ley de vida y solo puedes dar gracias por los momentos que compartiste con ellos y otros como el tuyo que truncan, rompen y agrietan el corazón en pedazos. 

Y sí, te sigo recordando con cariño, con amor y con nostalgia a aquellos años en los que el cuerpo aguantaba todo, los viajes eran encadenados y las preocupaciones eran buscar el mejor precio para programar nuestros encuentros con un ValenciaBilbao pagado con puntos de Iberia plus. 

Todo son etapas y la que pasé contigo fue preciosa. 

Todo se idolatra con los años y solo recordamos aquello que nuestro cerebro, a su manera, quiere guardar. 

Y yo, que soy de olvidar lo malo e incluso, de darle la vuelta para sacar algo positivo de cualquier cosa que haya podido sentir, vivir o pensar, solo quiero terminar esta carta con un pensamiento que me vino a la cabeza hace un mes. 

Hace 20 años de VIDANEA vuestro último disco de La buena Vida al completo. 

Te conocí en la gira de ese disco, en el “Tornillo” un pub del Cedro después de vuestro concierto en Valencia. 

La mitad de mi vida tiene tu recuerdo. 

“La mitad de nuestras vidas” será la banda sonora de estas palabras. 

Y como me dijiste esa noche en la que solo te saludé y cámara en mano inmortalizamos el momento. 

<<Escríbeme, yo también lo haré>>.  

Y ahí empezó algo que nunca dejaré de hacer. 

 

Un abrazo grande al universo, a la energía y a esas partículas elementales que espero que sigan recorriendo el mundo con la vitalidad y el entusiasmo que lo hicieron durante casi cuatro décadas de VIVIR. 

 

Hasta el año que viene Pedro.  

Siempre en mi corazón. 






jueves, 15 de mayo de 2025

14 años sin Pedro San Martín


 

Querido Pedro,  

Un año más me siento frente al folio en blanco que se llenará de reflexiones y vivencias sin ti.  

Son muchos años ya sin acompañarme y, han pasado tantas cosas que quien me conozca en este momento de vida, pensará que ese mundo que compartí contigo nada tiene que ver con la chica que soy ahora.  

En octubre volví a San Sebastián. 

Abril y Arlet conocieron la ciudad y a quienes pudieron quedar de la cuadrilla. 

Fue un viaje muy especial. 

Volver a pisar las calles de la ciudad, volver a pasear por la Concha, disfrutar de pasar tiempo con personas que, junto contigo, fueron y siguen siendo importantes en mi vida. 

Porque a ellos puedo volver a verlos. 

Pero a ti solo podré volver a verte en sueños. 

El día a día, va muy acelerado; el trabajo, la crianza (palabra que dice Borja que asocia conmigo porque soy muy pesada en explicar cómo te cambia la vida cuando eres madre) y vivir en el mundo real y en el paralelo en la red, hace que no tengamos tiempo de nada. 

A veces ni de soñar. 

Dato para reflexionar y disfrutar del momento presente. 

Porque no valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos. 

Y yo he perdido tu olor. 

El olfato. 

En general. 

Unas semanas después de volver de Donosti mi sentido se paró. 

No hay explicación médica. Si cojo tu perfume ya no estás. 

Es una sensación muy extraña no poder recordar oliendo. 

De las últimas sensaciones que recuerdo notar es el perfume de Omar al abrazarme. Creo que me dijo que era uno de Loewe. 

También recuerdo el olor de cuando te despedí. Mugler de Thierry Mugler. Mercedes me lo transmitió al darme un abrazo. Me lo he ido comprando en verano año tras año hasta que intentaron descatalogarlo hace un tiempo. 

Llevo meses haciendo rehabilitación olfativa, me han dicho que es de lo poco que puedo hacer. He tomado corticoides, he entrado a formar parte de la asociación de la anosmia española y práctico mañana y noche los olores de las esencias. 

Porque me niego a perderte, porque el olor, y poco a poco el sabor, son dos sentidos que parecen prescindibles, pero cuando nos fallan perdemos mucho de lo que nos llena. 

Esos pequeños placeres que hacen que disfrutemos de vivir. Esos que tú y yo no dejamos de sentir. 

Porque los momentos importantes llevan un olor asociado y no voy a rendirme y dejar de sumar recuerdos olfativos y perder los que resisten en mi cerebro. 

Con la de substacks de Amaya Escunce que me he leído descubriendo perfumes exquisitos y la de veces que he recomendado el perfume que me regalaste de la perfumería Urbieta. Molecule 02. 

Por suerte mis otros sentidos están bien. 

Mis ojos ya no llevan gafas (esto no sé si te lo conté que me operé hace un par de años), y mis oídos siguen recibiendo buenas ondas musicales. 

Sé que te haría muy feliz saber que Amateur está haciendo conciertos y siguen sacando canciones. Es Fino quien sienta las bases de los acordes. Seguro que te hará ilusión. 

También Isa y Alondra, entre otras voces más, colaboran en canciones. Ya ves, aquí siguen los de siempre. Pese al paso del tiempo, todo gira y se reencuentra. 

AMA retomó los escenarios para el 50 cumpleaños de Pozik justo una semana después de reencontrarnos en la ciudad. 

Sí, todos nos hacemos mayores. 

Respecto al tacto, toco el violín menos de lo que me gustaría, pero paso páginas de libros a un ritmo bastante satisfactorio. 

Que no desaparezca nunca el placer de leer, escribir y narrar. 

Pese a lo electrónico y la biblioteca virtual, el tocar el papel nunca superará un formato digital. 

Siguiendo las palabras de Nazareth Castellanos tú estás en mis otros dos sentidos, esos que no se conocen, esos que no se estudian en los libros. 

 En mi propiocepción e interocepción, pasando por la somatización que me hizo perder la vesícula al perderte junto a mi padre y a resiliencia que me hizo reconstruirme y salir a flote. 

Hiciste un quiebro demasiado potente en nuestras vidas Pedrito. 

Aquí, los que nos quedamos hemos ido avanzando y reconstruyendo nuestros caminos según las oportunidades y acontecimientos que nos ha ido brindando el destino. 

Y todos te recordamos, muchas personas leen nuestras cartas y muchas de tus vivencias fueron compartidas y comentadas por personas que, al igual que yo, seguimos pensando que marcaste nuestras vidas para mejor. 

Un abrazo grande,  

No dejes que mis sentidos se olviden de ti. 

Siempre en mi corazón. 

Por mucho tiempo que pase. 

Rosa Martí.