miércoles, 15 de mayo de 2019

8 años sin Pedro San Martín


Hola Pedro,
Hola mundo.

Hace 8 años que desapareciste de mi vida y yo sigo contándote todo lo que me pasa por la cabeza cada 15 de mayo.

No preparo nada. Simplemente me siento y escribo. No creo que alguien a quién he querido tanto precise de preparativos para poder tener una buena conversación.

El año pasado te escribí inmersa en una montaña rusa hormonal  con un bebé de 6 días en brazos, con grietas en los pezones y sobreviviendo a una temporada de postparto que me tuvo desubicada durante una buena temporada.

Ya nada es igual.

Una nueva persona ha entrado en mi vida para cambiarla radicalmente.

Aún recuerdo las cenas con Jorge y Maider y los ratos en los que a ella le tocaba irse a la habitación a dormir a la niña.

Ahora soy yo la que hago las rutinas de sueño y aprovecho los momentos de soledad en casa para descansar.

Hubieras sido también buen padre pero la suma de obligaciones y los cambios de rutinas te habrían costado.

O no.

8 años sin verte dan para muchos cambios.

¿Cómo sería? ¿Dónde viviríamos?

Tampoco importa.

Estás. De diferente manera, pero estás.

No le podemos dar muchas vueltas a aquello que no fue pero sí podemos recordar con cariño y con una sonrisa todo lo que vivimos juntos.

Las horas que nos pasamos conociéndonos vía correos electrónicos y llamadas telefónicas, todos los aviones que cogimos, todos  los hoteles en los que nos hospedamos, los kilómetros y kilómetros que hicimos para vernos pero sobretodo la sensación de paz y de tranquilidad que nos proporcionaba estar juntos.

Porque siempre me decías que estabas feliz, que habías encontrado una estabilidad que llevabas muchos años buscando, que tenías ganas de pensar nuevos retos, nuevos planes.

Que volverías a tocar, que daríais un nuevo golpe musical, que íbamos a montar un colegio con un sistema educativo diferente y que el dinero estaba para disfrutarlo a base de experiencias y momentos.

Y te esfumaste.

Porque los accidentes de tráfico tienen esas cosas.

No es como una enfermedad en la que vas haciéndote a la idea tú y los que te rodean, no es como una ruptura en la que sabes que aunque cojáis caminos diferentes puede que algún día de nuevo un cruce os vuelva a juntar, no.

Desapareces.

Desaparecen tus pensamientos,  tu cuerpo, tus tonterías, tu manera de ver el mundo, tus disertaciones, tus secretos, tus ilusiones, tu vida.

Y pasas a ser parte de mi recuerdo. De mi subconsciente, de mi carácter, de mi persona.

Pero se acabó. No habrá más. No habrá más canciones, no habrá más conversaciones, no habrá más caricias, no habrá más Pedro.

Por eso quiero guardarte, por eso quiero recordarte, por eso quiero que sigas estando conmigo pese a que todo avanza y cambia y me cambia y me resetea.

Porque pocas personas me enseñaron tanto como tú.

Porque si juntáramos a todos los que nos acordamos de ti cada 15 de mayo haríamos temblar las leyes de la física.

Porque dejaste huella en miles de personas.

Porque lo siguen haciendo tus canciones en personas que ya nunca podrán oírte.

Porque tengo una vida plena, con un compañero de vida al que quiero con locura, una hija que me ha hecho ver la grandiosidad de la vida y un trabajo que me apasiona.

Porque quiero que Abril sepa nuestra historia, porque quiero que el mundo sepa que todo se puede superar.

 Se puede seguir queriendo y amar a la vez, porque todo lo que hemos vivido no me lo quitará nadie, porque Pedro San Martín siempre será la persona que hizo que Rosa Martí descubriera el mundo con ojos de adulta y porque cuando leas esto, junto a tu padre, y pienses que fuiste un idiota por subir en ese coche aquella noche, sí, es cierto, lo fuiste. Fue la última y la peor decisión de tu vida.

Pero fue.

Y no se podrá cambiar jamás.


Espero que seas feliz, que en tu nueva dimensión hayas seguido disfrutando igual que lo hacías conmigo, que haya buena música, que te dejen preparar tus platitos y tus cócteles y que sigas visitando los recuerdos de todos los que te han querido tanto como yo.


No me olvides Pedro.

Yo no lo haré jamás.


Dulces besos,

Rosa.




domingo, 12 de mayo de 2019

Abril en abril de 2019. Un año. 12 meses.


Y sí. Llegó.

Un año compartiendo días y noches.

Un ciclo anual que seguiremos repitiendo mientras nuestros cuerpos nos dejen.

Porque en este año me he dado cuenta de que esto ya es para siempre y que cada etapa tiene sus cosas y hay que disfrutar de lo bueno y lo malo de cada una de ellas.

Aunque quejarse también está permitido.

Nos has dado algunas nochecitas dignas de recuerdo por la salida de los dos incisivos centrales (palas) que andan asomando.

 Hemos podido controlar el tema de los vómitos pre-comidas. Simplemente hemos  hecho caso omiso a tus reacciones y no te hemos sentado en mesa hasta que no has tenido el plato delante y no te hemos dejado hacer sobremesa. No lo has vuelto a hacer. Igual que vino se fue.

Mides 73cm,  pesas  9’51kg y tu perímetro craneal sigue en 46 cm.

Ya has dado tus primeros pasitos sin apoyos pero prefieres seguir gateando o ir cogida de las sillas. Es muy gracioso ver cómo te las apañas para poder gatear con cuentos en la mano para llevarlos donde estamos nosotros y te los contemos.

Parece que hables y contestes con los sonidos que emites. Nos das besos, abrazos, te señalas las partes de la cara y comprendes casi todo lo que te decimos.

Has Entrado en el salto de los programas y ya controlas totalmente las secuencias más comunes para hacer las cosas.

Seguimos con el calendario de vacunaciones y como de costumbre te dieron reacción. Nos pasamos el fin de semana previo a las vacaciones en casa aunque nos acompañaron tus tías queridas  y conociste a Mika.

Has vivido tu primera semana santa pasada por agua. Ha sido imposible hacer planes de exterior. De repente volvió el frío y no paró de llover durante todos los días de tradiciones y procesiones.

Aun así tu abuela María, Pedro y Gloria, tu amiga Júlia y la mamá del cole, te trajimos monas a tuttiplen para empezar bien la tradición de pascua.

Confesar que fue la mamá la que tuvo desayuno durante toda la semana santa.

Como nos dijo el pediatra en la última visita, el azúcar y los procesados a evitar totalmente. Ya habrá tiempo para que no podamos controlar al 100% la ingesta y entonces seguiremos las palabras del nutricionista Julio Basulto. “No ofrecer, no negar”. Aunque un pellizquito sí que probaste.

Hemos comido en casa con Júlia, disfrutaste descubriendo la casa del tío Iván y pasamos un día increíble de barbacoa calentitos gracias al suelo radiante. Terminamos los días de fiesta oficial visitando un restaurante de Cullera  y tirando bombitas con los amigos de papá. Con el día que hacía vimos poco así que, nos tocará volver en otra ocasión.

Tantos días y horas en casa nos dieron para preparar plastilina comestible con la que disfrutamos más papá y mamá que tú. La hemos guardado en botecitos y te la ofreceremos más adelante a ver si te llama más la atención.

También hubo cosas no tan buenas. Siempre dicen que los peores accidentes con niños pasan cuando estás en casa y efectivamente. Este mes te has caído del sofá (aunque no te hiciste nada) y sin querer te enganchamos la uña del dedo pequeño de la mano con la parte de debajo de la puerta y se te levantó. Ahí sí que padeciste. Ni el pecho pudo calmarte en un buen rato.

Pero bueno, nos hemos pasado el mes viendo qué pasaría con ella y lo más seguro es que caerá y saldrá una nueva. Menos mal que el proceso de caída y regeneración parece ser que no te duele en absoluto.

Sentimos el percance Abril, a veces somos un poco brutos…

Terminada la semana santa oficial, aquí en la Comunidad Valenciana, tenemos fiesta escolar la semana de después y en esa sí que  acompañó un poco más el tiempo.

23 de Abril. 7 Sant Jordis juntos y tercer aniversario de boda. Siempre será un día normal y a la vez especial el día del libro.

Disfrutamos de tres días de bebeteca en la biblioteca del pueblo y nos encantó a los tres. Te encanta escuchar cuentos, estar y ver a otros niños y te quedaste abobada escuchando la voz de Laia, la narradora de Rebombori Cultural que hizo una sesión de la actividad. El monstruo de colores, “a mí no em fa por”, “el lleó que no sabia escriure” “Joan Petit”… una actividad muy chula para los más peques del pueblo. Lástima que la biblioteca aún no esté acondicionada para niños. Pero siempre nos quedará la de Moncofa.

Hemos hecho sesión de fotos.

De recién nacida fui muy reacia y sólo hicimos las que vino la chica al hospital y te hizo el día que naciste pero ahora te veo tan graciosa, tan bebé y a la vez tan niña, con tantas ganas de descubrirlo todo, de experimentar y de vivir que me apetecía que viviéramos una sesión de fotos en familia.

Ha sido genial.

Una amiga de papá que tiene un estudio en Castellón, nos guardó una mañana para conocerte y hacerse tu amiga. Cogimos tus cuentos, tus juguetes preferidos y tu ropa habitual.

No queríamos ni pasteles, ni banderines ni tartas destrozadas. Queríamos unas fotos que nos recuerden tu primer cumpleaños con tus pliegues  abrazables y tú día a día con tus cosas.

Me ha gustado tanto la experiencia que no descarto hacerlo todos los años…

Cómo cambia todo… y es que somos tan diferentes a hace un año… Tú ni existías y yo no tenía ni idea de lo que era ser madre.

Terminamos las fiestas visitando el grao de Castellón y las carabelas del puerto y cenando rico, rico con Júlia y familia, viendo los caballos de la fiesta de San Vicente en Nules y la feria agrícola en la Vall y aprovechamos el día del trabajador haciendo una visita guiada por el casco antiguo de Valencia con Pedro y Gloria. ¡Hasta comimos en la cueva de la Moma!

Has conocido a Guillem, que ha nacido 10 meses después de ti y has jugado con Ian, su hermano mayor que está hecho todo un hombrecito.

Terminamos con la celebración de tu cumpleaños. Una comida con toda la familia, con nuevos cuentos sensoriales y musicales, carruseles franceses y vestiditos para la próxima boda a la vista.

No creo que recuerdes mucho de tu primer año pero para mí ha sido una de los más increíbles de mi vida.

Nunca pensé que empezar a ser madre sería tan duro. Nunca pensé que me costaría tanto acostumbrarme a este cambio de vida en el que una personita nueva salida de mi cuerpo pasaría a ser el centro de mi universo y durante los seis primeros meses de vida me tendría sin trabajar, sin pensar en mí y sin darme cuenta de que pese a que para mí los días eran eternos, el tiempo pasaba tan rápido que nada queda de esa recién nacida que vivió su primer medio año de vida en una casa diferente.

Echo la vista atrás y pienso en todos los tabús que quedan por normalizar respecto la crianza, la suerte que tuvimos de tener a papá en casa tus cuatro primeros meses de vida, la necesidad de información y de ayuda para las familias primerizas, la gran ayuda que aportan las redes sociales, los profesionales  que existen en las redes que ayudan de manera desinteresada a la población, las mil y una maneras de hacer las cosas, la importancia de que las personas que están a nuestro alrededor apoyen nuestra manera de hacer las cosas, todas las políticas que deberían  ayudar a permitir que todas las madres tuvieran la oportunidad de dar el pecho durante todo el tiempo que quisieran sin renunciar a volver al trabajo, la importancia de escuchar y no juzgar, de saber que todo está bien y de disfrutar de la bueno y lo malo del día a día .


Lo hago como madremente puedo.

Lo hace como padremente puede.

Pero para ti, será la forma perfecta de crecer.

Porque es nuestra forma.

Porque esto acaba de empezar.


Feliz primer año de vida Abril.

Gracias por haberme hecho llorar y reír a la vez.





miércoles, 10 de abril de 2019

Abril en marzo de 2019. 11 meses.


Ya nos acercamos al año y como dicen los libros, a una ralentización del crecimiento.  Mides 71cm, pesas 9’32kg y sigues con el mismo perímetro craneal de 46cm.

Hoy estrenas tus primeros zapatos. No quería comprarte hasta que no anduvieras del todo pero viendo cómo se agotan los zapatos feroces, he decidido comprártelos  ya para cuando estemos fuera de casa en verano.

Son zapatos de piel, con una suela muy blandita y flexible, artesanos y se adaptan genial al pie de los bebés.

Andas si te cogemos de la mano, pero aún prefieres gatear y caminarás cuando estés preparada.
Has descubierto los parques y los columpios. Delante de casa tenemos uno adaptado para bebés que te hace reir a carcajadas mientras papá te empuja y te vas acercando y alejando de él.  También un parque muy chulo en la playa de Moncofa que han hecho nuevo y nos ha hecho disfrutar de un domingo de sol con parada para comer en el DUC.

Tú con tu sillita, tu babero y el tarro con las verduras y  tortilla. Ha sido una gozada comer los tres de nuevo fuera de casa. Desde el 1 de enero que no salíamos a comer ni a cenar a ningún restaurante y la verdad, podríamos hacerlo muchas más veces porque te portas genial.

En fallas, aunque ya no vivamos en la calle san José, hemos ido a ayudar a nuestros antiguos vecinos a limpiar al santo, arreglar las flores y dejarlo todo limpio para el día de la fiesta.

Es una figura que preside la calle y que la compró tu tataraabuelo y tataraabuela junto a los vecinos de la época para colocarlo en la pared de la iglesia que toca al callejón donde has pasado tus seis primeros meses de vida.

El 21 de marzo mamá se fue de excursión a Valencia a “la academia valenciana de la llengua” y fue la primera vez que estuve desde las 8h hasta las 17h sin darte leche y sin tener que extraerla.
La verdad es que la producción se ha regulado muchísimo y ahora ya no tengo subidas de leche a no ser que estimules  el pecho succionando.

Sigues mamando para desayunar, antes de comer, para merendar y para dormir pero muchas veces simplemente es ese momento de parar, de volver a lo conocido, de unión y de paz lo que te hace buscarme y casi arrancarme el vestido para tirarte como una loca al pezón.

Magdalena significa que papá tiene una semana de fiesta y la hemos aprovechado al máximo. Pese a la visita de los arcángeles y situaciones de tensión en el trabajo, has visto el pregón infantil, la bajada de las gaiatas y te hemos puesto blusa (aunque a puntitos de colores) y pañuelo magdalenero para comernos una rica paella cocinada por papá el primer domingo de fiestas.

Dentro de nada estás haciendo de pinche del chef.

Y hablando de chefs, papá y mamá aprovecharon que no estuviste con la abuela María en Magdalena para pedirle que se quedara contigo el sábado y nosotros  poder salir, después de casi un año sin ir a ningún sitio solos, a comer juntos al restaurante-espectáculo “Shamsa” de Valencia.

Una experiencia sensorial para recordar y disfrutar de la mezcla de sabores, texturas, presentaciones y sensaciones que vivimos durante más de 3 horas.

Hemos hecho nuestro primer scape room junto tu amiga Júlia y sus padres, hemos ido a tocar el violín y el ukelele a tu futura clase de infantil con repertorio de Pepa pig y la Patrulla canina, te hemos creado tu rincón de lectura en el salón  has vivido el ochenta y tres cumpleaños de tu super abuela materna, hemos ido al cuentacuentos familiar de narrativa oral de Moncofa y has vivido tu primera “festa per la llengua”.

Mamá pudo disfutar de un concierto nocturno de “Els catarres” y de su antiguo grupo “Pleasant Dreams” y papá aguantó el tipo cuando a las dos de la mañana te despertaste buscando pecho y pudo en 15 minutos volverte a dormir.

Cada vez todo se va normalizando más y empezamos a volver a hacer cosas que parecía que eran de nuestra vida antes de ti.

Sigo pensado que ser padres es un cambio muy grande de vida. Sobre todo para la madre. Te cambian las hormonas, las prioridades, la percepción del tiempo y te sumerges en un mundo de nuevas situaciones, preocupaciones y dudas que antes de ti no tenías ni idea de que existían.

Esta última semana nos volviste locos buscando el por qué, cada noche, a los 5 minutos de haber cenado, te metías la mano dentro de la boca y vomitabas todo lo ingerido.

No sabemos si era por los dientes, porque te preparamos la comida demasiado al “dente”, si el tipo de corte de los alimentos no era el correcto… pero hemos vuelto a controlar mucho más todos estos factores como lo hacíamos al principio del blw y ya estos últimos días estás cenando como siempre.

Tienes debilidad por la proteína. Intentamos seguir las recomendaciones de no sobrepasar los 20g de pescado o carne al día u ofrecerte un huevo pero cuando ves el plato con verduras, aunque te acabas comiendo la mayor parte del plato, lo primero que te comes sin pestañear es la proteína.

Este mes hemos añadido los guisantes, el maíz, champiñones y gambas a la lista de alimentos que ya te hemos ofrecido.

Pero la fruta sigue siendo tu familia de alimentos preferida.

Estás muy graciosa y te entretienes mucho mirando tus cuentos, jugando con tus juguetes y hablándoles a tus juguetes preferidos de casa, el bebé negrito con su cuna y su mantita de tela y el lobo de Ikea con su enorme boca con dientes.

En casa la abuela triunfa el gatito de peluche con el collar magdalenero y los juguetes musicales para pulsar y apretar botones.

El mes que viene ya cumples un año y parece que fue ayer cuando te conocimos.

Un año más en nuestras vidas.

El primer año de tu nueva vida con nosotros.

Abril en abril para quedarse.

Abril en abril para vivir.




lunes, 11 de marzo de 2019

Abril en febrero de 2019. 10 meses


Mides  70’5cm y pesas 9’250kg con un diámetro craneal de 46cm.

Tus avances son cada vez más rápidos.

Febrero ha estado plagado de avances y primeras veces.

Sigues prefiriendo el gateo al paso. Te gusta estar de pie y ya te mantienes sin apoyo jugando con cualquier cosa que tengas entre las manos y arrastras cualquier objeto que se te ponga delante y no se te resista, pero para los desplazamientos prefieres seguir como un velociraptor gateando. Lo tienes tan dominado que muchas veces eres más rápida que nosotros.

El vestidor lo haces chas. Entras e intentas abrir todos los cajones y sacar toda la ropa. De momento intentamos que siempre vayas al cajón de la ropa de deporte de papá y así no nos desdobles todo… no sé cuánto más podremos engañarte…

Das palmas, das besos con sonido, petorretas y, desde esta mañana señalas con el dedo lo que te interesa. Lo primero que has señalado y le has dado los buenos días ha sido la palmera enorme de la vecina.

Siempre has tenido admiración por las palmeras. Te encanta ver como se mueven las hojas con el viento.

Llevamos dos meses de rutina de jornada laboral con la ayuda de la abuela en tu ciudado.

Tenemos una rutina muy marcada y nos funciona a la perfección.

Nunca hubiera pensado que yo diría esto pero… benditas rutinas.

Despertarse a las 8, llega papá de la piscina, cambio de pañal, tetita y vuelta a cambiar el pañal (esta vez más sucio).  Juego  mañanera y a las 8’30 viene la abuela para que papá y mamá se vayan a trabajar. Te despides de los dos y la abuela te viste y salís a pasear y a hacer recados.

Vais a la cafetería y tomas un trozo de pan sin sal. Media hora de siesta mañanera y juegos en casa la abuela.

A las 13’30 sale del cole mamá para darte tu segunda toma del día. Muchas veces se me hacen casi las 14 y esa media horita la notas porque ya sabes que llega la hora de comer.

Abuelo, abuela, Abril y mamá en mesa a las 14h. Te hemos comprado un acople de Tidy tot para hacer la mesa de la sillita de Ikea más grande y no manches demasiado.
Da gusto verte comer. Nosotros a la nuestra y tú a la tuya.

No te quedas con hambre. Se supone que sabes autorregularte y que comes lo que necesitas pero creo que has salido con buen apetito y no le haces ascos a nada.

Terminamos de comer y mamá te cambia el pañal y te deja con el abuelo o con la abuela que te duermen en 30 segundos porque tú ya sabes que a las 15h es la hora de la siesta y que este descanso debe durar entre una hora y media y dos horas.

A las 16’30 papá va a recogerte si estás despierta o se espera si sigues durmiendo. Aunque él trabaje en Castellón, termina a las 16h y llega antes que mamá porque soy una lenta y aunque terminamos a las 16’30 del cole siempre se me hacen casi las 17 recogiendo y ultimando las cosas del día.

La tarde es nuestra y aprovechamos para jugar, tomar teta, ir a comprar, o subirte arriba con papá a la buhardilla con el piano si mamá tiene trabajo pendiente y tiene que adelantar.

No puedes estar con papá jugando si mamá está a vuestro lado trabajando.

A las 20h papá hace la cena  y tú tomas un aperitivo lácteo del pecho de mamá. Cenamos a las 20’30h con el programa BOOM de fondo. La tele no da a la mesa de comer pero la dejamos puesta mientras cenamos tranquilamente.

A las 21h mamá recoge todo y papá sube a ducharte y a ponerte el pijama. Es un momento que te encanta. Jugáis en la cama y os reís a carcajadas.

Mamá se pone el pijama y te duerme en la mecedora  con el pecho sobre las 22h y te acuesta en tu cuna.

Lo que pasa durante la noche ya no lo puedo asegurar porque ando medio zombie. Te sueles despertar sobre las 00’30h, 1 de la madrugada. Voy a buscarte y te traigo a la cama. A partir de ahí, ya no sé si mamas una, dos o tres veces porque lo haces mientras duermo hasta las 8 de la mañana del día siguiente que te vuelves a despertar.

Y siempre así.

Bendita rutina.

Este mes hemos incorporado la visita a la piscina. No sabíamos si te iba a gustar pero parece ser que ha sido todo un acierto. Vamos media hora a la semana y las instalaciones están totalmente adaptadas para bebés.

Papá entra contigo en el agua y mamá os mira desde el piso de arriba disfrutar. Las dos primeras veces estabas un poco apática. Ni lloraste ni nada pero creo que estabas en período de adaptación. A partir de la tercera sesión ya estuviste mucho más suelta. Te ríes y respiras antes de que papá diga tres para sumergirte.

Allí también va la cosa de rutinas. Un circuito con colchonetas, pelotas, churros, patitos y al final de la sesión juego con cubos y regaderas.

¡Ya se asoman los dos dientecitos de abajo! No sé si te duele o no, pero hubo un par de noches cuando estaban empezando a asomar las manchitas blancas que fueron bastante duras. Menos mal que solo fueron un par...

Ahora a esperar a que vayan subiendo y empieces con la etapa imparable de la dentición.
El día 3 de marzo fuimos a tu primer festival. Nos encantó el espectáculo músico teatral de Marc Parrot y Eva Armisén, las míticas Petit pop (que tú las escuchaste durmiendo la siesta, con componentes de Nosoträsh, Pauline en la playa, Undershakers o Penélope Trip). También la dulce voz de Alondra Bentley  con sus canciones de recuerdos de una infancia inglesa en una Murcia española.

Muchas novedades en un mes corto e intenso con unas temperaturas envidiables.

Esperaremos a marzo con sus fallas, su Magdalena y eventos aún sin planificar que irán surgiendo sobre la marcha.

Aunque siempre manteniendo un mínimo de rutina ;-)




domingo, 10 de febrero de 2019

Abril en enero de 2019. 9 meses


Pesas 8’750kg y mides 68’5cm con un perímetro craneal de 45’5cm.

Todo sigue su curso. Un poco por debajo de la media de estatura y un poco por encima de la media de peso.

No me extraña, disfrutas con la comida tanto como nosotros.

Tienes una alimentación variada y completa.

Verduras como el tomate, calabaza, carlota, brócoli, judías, patata, espárragos, cebolla, pimiento, puerro, ajo y berenjena.

Frutas como el plátano, la manzana, naranja, mandarina, aguacate, moniato, pera, caqui, calabaza, fresas, piña  limón.

Proteína animal del pollo, de la ternera, del cerdo, del cordero, del huevo, del pulpo, de la merluza y la dorada.

Proteína vegetal de los garbanzos y las alubias.

Cereales del pan sin sal, la avena, el arroz y la pasta.

Y aove de alta calidad para engrasarlo todo.

Hemos empezado también con el yogurt natural de vaca y te encanta y aunque de momento solo lo has probado una vez creo que sigue el mismo camino que todos los demás alimentos. Establecerse en tu dieta sin ningún problema.

A nivel motor no paras quieta. Te recorres la casa a gatas o andando mientras tengas cualquier mueble que te sirva de andador. La trona de ikea, la mesa lack de centro o cualquier otro mueble que pese poco y puedas mover.

Te encanta decir hola y adiós con el movimiento de muñeca que has perfeccionado con “cinco lobitos” y “tita pon”.

Sigues con tus conversaciones infinitas con mezclas de sílabas que poco a poco van tomando forma.
Últimamente estás practicando mucho la “T” aunque vamos entendiéndonos sin necesidad de lenguaje oral.

Enseguida sabemos si quieres que te cambiemos el pañal, porque te acercas a nosotros y no te despegas, si tienes hambre porque te reclinas en el pecho de mamá o cuando quieres agua porque te cambia la cara y mueves las piernecitas al ver el vaso llenarse.

Has bailado con una bailarina en la magic box del auditorio de Castellón, has subido a un trenecito del tiovivo de la feria de San Sebastián de Vilavieja y has experimentado con las luces de los play cubes del museo de bellas artes de Castellón.

Has  descubierto la hierba del jardín del tío Iván y te encanta abrir los armarios de la cocina para sacar todas las fiambreras, delantales y telas varias.

Has visto tocar a tu abuelo en la banda municipal de Castellón en un concierto didáctico en el que papá llevaba a sus alumnos del San Agustín y has hecho tu primera donación solidaria para la carrera de la paz del colegio de mamá a favor de Save the Children.

Seguimos enganchadas a los cuentos.  Eclipsan a todos los demás juguetes.

Te encanta pasar páginas, fijarte en las imágenes, que te cuente historias…

Por eso he decidido crear una cuenta de Instagram que iremos llenando de todos los libros que vamos leyendo.
@contesdabril servirá para compartir con el mundo tus lecturas, tus gustos y tus recomendaciones. Al principio serán nuestras pero poco a poco va asomando tu criterio y, sinceramente, ya se nota cuando un cuento te gusta más que otro.

Y llegó el fin de la exterogestación.

9 meses dentro, 9 meses fuera.

Parece que fue ayer pero todo ha cambiado tanto y nos ha cambiado tanto que casi no recuerdo la vida sin ti.

Vienen meses muy bonitos. Vienen descubrimientos y planes nuevos para toda la familia y, vamos a ir viviéndolos y disfrutándolos juntos.



jueves, 10 de enero de 2019

Abril en diciembre de 2018. Octavo mes.



No tenemos ni idea de lo que mides y pesas porque este mes el día de la visita nos han avisado de que tenemos al pediatra enfermo y no podrá verte hasta la semana que viene.

Así que suponemos que todo seguirá en orden porque cada día, a simple vista, pesas y mides más.

Gatear ya ha pasado a segundo plano. Has llegado a una velocidad y a una coordinación tremenda y, para seguirnos, para intentar ir a tocar los enchufes (que ya los tenemos todos con protector) y para ir de un sitio a otro de la casa sí que aprovechas tus dotes cuadrúpedas pero una vez has llegado a tu destino levantarte es lo más importante.

Te encanta estar de pie. Cogida a la mesita, al sofá, a la caja de juguetes, a las sillas… cualquier objeto que tenga más altura que el suelo y puedas ponerte erguida te fascina.

Al principio no sabías qué hacer una vez levantada, pero poco a poco has aprendido a ir moviendo brazos y piernas lateralmente para ir moviéndote cogida al objeto y puedes terminar al otro lado en el suelo, mediante una culadita.

Has aprendido a mover las muñecas, con lo que te pasas medio día bailando sevillanas, haciendo cinco lobitos o haciendo el gesto de saludar y despedirte.

La verdad es que has estado muy divertida este mes.

Con papá has estado hasta terminar vacaciones de Navidad y año nuevo y ahora llevas un par de días en los que los dos ya vamos a trabajar y tú te quedas con la abuela.

Para mamá ha sido un poco complicado, después de dos semanas de libre demanda de pecho, volver a la rutina de tomas y estar por las mañanas casi 6 horas sin poder ofrecerte leche no ha sido de lo más gratificante.

Los empapadores terminan repletos de leche y cuando nos vemos nos volvemos locas mutuamente. Tú por beber y yo para que me bajes un poco la cantidad acumulada.

Supongo que poco a poco se irá regulando la producción de leche y los momentos de subida y sobreproducción irán remitiendo.

Hemos pasado nuestras primeras vacaciones de Navidad.

Todos los eventos que vivimos durante el día nos son más cómodos que los que tenemos a partir de las 21h.

Tenemos la rutina establecida de cenar a las 20’30, ducha a las 21’15 y dormir sobre las 22h. Y nos funciona.

Sigues mamando mínimos dos o tres veces por la noche pero, como a partir de la primera vez que te despiertas en tu habitación, pasas a nuestra cama, ya casi ni nos enteramos cuando hacemos las siguientes tomas.

La nochebuena la pasamos con tu familia paterna y la navidad con la materna.

Nochevieja seguimos la tradición de quedar con Óscar y Mireya que fueron los segundos que se enteraron que venías en camino (la primera fue la tía Vero que es un poco visionaria y predice las cosas), pero esta vez nos quedamos en casa y pedimos un menú preparado. Aún eres muy pequeña y para nosotros es mucho más cómodo no cambiar mucho las rutinas.

Visitamos Alcalá de la Selva y Virgen de la Vega y empezamos el año paseando por el largo paseo de madera de la playa de Almenara.

En cuanto a la alimentación ya has probado la mayoría de frutas y verduras de temporada y la carne de pollo, ternera y de cerdo. Es increíble verte romper la carne con las encías y trabajarla dentro de la boca para tragártela.


Eres toda una experta en el arte de la pinza.
Estamos de lleno en el sexto salto a nivel neurológico. El salto de las categorías.

Empezaras a agrupar el mundo en clasificaciones y agrupaciones y sobretodo, te has dado cuenta de que eres una personita diferente a mamá y durante unos días has tenido una “mamitis aguda” pronunciada.

Debe ser difícil de asimilar que eres un ser vivo independiente y que mamá está contigo pero durante diferentes períodos de tiempo al día no estáis juntas.

Pero es un aprendizaje más del avance del crecimiento mental.

La verdad es que nunca pensé que llegaría a decir que el tiempo debería ir más despacio. Es increíble como creces y cómo vas asimilando conocimientos.

El misterio de la vida.

Dentro de nada te vemos dar tus primeros pasos.

Pero eso ya en 2019.

Entramos en el año de tu primer cumpleaños.

Esperemos disfrutar y aprender de todo lo que nos vaya surgiendo por el camino.








lunes, 10 de diciembre de 2018

Abril en noviembre de 2018. Séptimo mes.


Pesas 8 kg, mides 66 cm y tienes un perímetro craneal de 44,5cm.

Un mes de nuevos espacios, nuevas rutinas y nuevos descubrimientos.

Nuestra nueva casa te ha dado la posibilidad de explotar al máximo las habilidades que más tenías desarrolladas.

Al día siguiente de cumplir seis meses empezaste a gatear como un cohete y ya nadie te ha parado. Te recorres toda la casa.

La alfombra de foam la tenemos básicamente para los juguetes porque lo que de verdad te gusta es investigar todos los rincones de la casa.

Pasas por debajo de las mesas de centro, rodeas el pilar central, nos buscas en el baño rápidamente cuando ves que hemos encendido la luz y te vuelves loca con el espejo entero de pared de la lavadora y de la entrada. Aún no sabes que es tu reflejo pero te comes a besos y a manotazos.

En el vestidor te encanta tocar los zapatos y asomarte por la ventana de la habitación para ver la palmera de la vecina. Ahora tienes vistas de árboles desde casa.

En la cocina tenemos que ir con cuidado y muy rápidos al abrir las puertas de los armarios porque te encanta cotillear lo que hay dentro.

Enchufes, cables y elementos peligrosos te atraen más que el mejor juguete del mundo. Tenemos que estar siempre alerta.

A nivel motor estás muy espabilada. Te coges de los objetos y te pones de rodillas e incluso intentas ponerte de pie con la posición de yoga de la montaña (tadasana) y trepando.

Al principio, como era una nueva postura y no sabías volver al gateo, te soltabas y ya te has pegado unos cuantos coscorrones. Ahora ya vas teniendo más claro como volver a la posición del gato.

No tengo prisa en que camines. Estoy segura de que el gateo durante una larga época te aportará muchos más beneficios que el caminar. Porque tu cuerpo aún no está preparado para estar en vertical y la libertad que te da el gateo para descubrir todo lo que te rodea te hace autosuficiente en los desplazamientos.

Hace un par de días que has aprendido a sentarte sola. Pensaba que aprenderías a sentarte y luego a gatear pero ha sido al revés.

Aún tenemos que estar pendientes de que te aguantas y no pierdes el equilibrio pero ahora ya empiezas a jugar sentada solo con el apoyo de las piernas.

Parece que el cambio de mes te ha hecho asentar todos los avances y un día antes de cumplir los 7 meses has aprendido a pronunciar la sílaba “pa”. Te pasas el día diciendo papá y mamá.

Papá esta de excedencia con lo que te has habituado a dormirte con él y sus rutinas. Estoy alucinada porque te lleva a tu habitación, te canta un poco al brazo y enseguida estás durmiendo.

Por el día te duerme papá y por la noche mamá.

Es un lujo poder hacer las comidas los tres juntos y ha sido todo un acierto ofrecerte (que no introducirte, introducir se introducen los supositorios, como dice Julio Basulto) la comida con el método BLW, que no es más que seguir con la alimentación a demanda pero con sólidos.

Durante este mes te hemos ofrecido y te has comido de buen gusto, aguacate, plátano, manzana al microondas, boniato, pera, caqui, kiwi, calabaza y la estrella de las frutas; la naranja.

Te encanta comerte los gajos enteros.

También has comido tomate, pan sin sal, huevo, avena, aceite de oliva y arroz.

A partir de ahora introduciremos más verduras y proteínas animales.

Es una maravilla que seas autosuficiente, que no tengamos que estar dándote la comida, que experimentes con las texturas, que te autorregules el apetito y que vayas descubriendo los sabores, los colores y los aromas de la comida tal cual es.

Y no manchas tanto como pensaba…  En un mes que llevas ya vas oponiendo el pulgar y el índice para coger los alimentos y los objetos más pequeños.

La casa la tenemos prácticamente terminada. A falta de decoraciones, cortinas y la parte de jardín, estamos totalmente establecidos.

Desde que estamos aquí no has vuelto a tener moquitos. Haces tu primera dormida, de unas tres horas, en tu habitación y en tu cuna y después duermes con nosotros en la cama.

Al tener colchón nuevo y ser grande tenemos espacio para los tres y yo, ni me despierto cuando tú quieres tomar pecho. Simplemente te acercas, succionas un poco y sigues durmiendo.

Los discos absorbentes imprescindibles. La leche sigue saliéndome a chorros y, por la noche, si no tengo cuidado termino con toda la camiseta y las sábanas mojadas.

Respecto al desarrollo cognitivo, has descubierto las distancias, que nos podemos alejar, y te encanta jugar a que papá desaparece y aparece detrás de los objetos e incluso tú, taparte con la sábana y destaparte y jugar al cucú.

Mamá está encantada con volver a trabajar. A las 22h estamos todos en la cama y creo que dormimos incluso más que antes porque, aunque cojo el móvil hasta las 23 para mirar las redes sociales, casi todas las noches, antes de las 22’30 lo he tenido que dejar porque se me cierran los ojos.

Y es que sigo pensando que no hay mejor somnífero que dar pecho. Por la noche te deja en un estado de relax y somnolencia que es mejor aprovechar.

Ahora vienen las últimas semanas del primer trimestre, festivales, evaluaciones, excursiones, y actividades varias.

Pero ya se huele la navidad, las luces ya llenan las calles y, aunque aún no hace demasiado frío, en la plaza ya tenemos la churrería y apetece aprovechar las mañanas para pasear y encerrarse en casa calentitos por las tardes a jugar y leer cuentos.

Pronto terminaremos 2018.

El año en el que Abril fue mayo.

El año en el que la Navidad será Abril.