Hola amor, ¿Cómo te va? Espero que
estés disfrutando de no tener que ir a trabajar, de la ausencia de
madrugones y la despreocupación de la crisis.
A mí no me dieron la comisión y este
año he vuelto a mi plaza en un colegio de Burriana. Estoy muy
contenta de ser tutora de tercero de primaria. He congeniado muy bien
con las compañeras (pocos chicos hay) aunque, he tenido mala suerte,
con esto de los recortes me han suprimido la plaza y me tocará
volver a cambiar.
Ya te contaré el año que viene.
Me he independizado. Nuevo cole, nueva
casa y nuevo pueblo. Te recuerdo contando las ventajas y desventajas
de vivir solo. Todo verdad. Más responsabilidades,más gasto, más
libertad y ¡más cenas!
Te encantaría mi estantería con tus
cds, libros, vinilos... mezclados con los míos y los de mi padre.
Pero sobretodo, alucinarías con el
vestidor que me he montado y la kingsize que me aguanta por las
noches.
Me operaron. Me quitaron la vesícula.
Mi osteópata dice que es la consecuencia de somatizar el dolor de
vuestra ausencia.
Los médicos no se explican cómo podía
tener el órgano tan hecho polvo.
Ahora ya no está. Como tú.
Si la vida puede cambiar en un segundo
y pasar a ser muerte, imagínate durante estos 365 días que no te he
escrito.
Mi madre está mejor, poco a poco se
asimilan las cosas y, aunque nunca se olvidan, se aprende a convivir
con ello y a afrontar el tiempo que queda de la manera más feliz,
enriquecedora y productiva posible.
Espero que quedes con mi padre ahí
arriba. Él te apreciaba mucho. Cuando nos toque subir a nosotros nos
montaremos una buena fiesta.
He conocido a alguien. Bueno,
realmente, ya le conocía. Desde los 8 años cuando empezamos el
conservatorio de violín nuestras vida han ido bastante paralelas.
Ahora se han desviado y se han
convertido en secantes y se han unido en un punto, un punto que, como
bien dice tu gran admirado Houellebecq, aunque sea del mismo
territorio, el mapa siempre será cambiante.
Es un encanto. Músico, mago y maestro.
Tres bonitas emes que se resumen en la palabra “artista”. Amante
del vino y la cocina, deportista y con oído absoluto. La verdad es
que tenéis muchas más cosas y gustos en común de las que yo
pensaba cuando empecé a seguirte los pasos y a descubrirle la comida
japonesa, la musica indie, las tarjetas de puntos los chollos... el
saber general que tu me enseñaste a mí.
Porque tu me enseñaste tanto...
Sigo visitando a tus padres, están
mayores, pero se alegran mucho al verme. Me encanta la foto que
tienen nuestra en el salón. Siempre sonriendo.
Donosti sigue igual de bonita.
Borja sigue en China, aún no he
podido ir a visitarle.
Toda la cuadrilla está espléndida.
¡Hay un montón de nuevas personitas! Te hubiese encantado este ir y
venir de cochecitos entre copas, txuletones y pintxos. Porque eso sí.
Seguimos pegándonos los mismo homenajes de siempre que tú bien
conoces.
Y por lo demás todo bien, sigo
viajando, yendo a conciertos, festivales, cenas, excursiones, sigo
conociendo a gente interesante, extraordinaria, y al mismo tiempo veo
que al menos yo, estoy siguiendo el camino que empezamos juntos.
Los 26 han sido buenos, costó remontar
al principio pero ya sabes que yo lo que me propongo lo consigo y que
a optimismo y fuerza de voluntad no me gana nadie.
A ver que nos deparan los 27, ya te
contaré, porque hay tantas cosas que le pasan a Rosa Martí que
seguro que seguirá habiendo blog para rato.
Siempre te querré Pedrito.