domingo, 12 de junio de 2016

Cinco años sin Paco Martí

5 años papá. Mucho tiempo ya.

Novedades. Muchas novedades.

Me he casado. Sí, con Jorge. Quién lo hubiera dicho cuando íbamos a tocar a bodas con nuestro cuarteto o cuando nos llamaban para tocar en misas… La verdad es que me alegro de que lo conocieras aunque solo fuera siendo un niño. Te hubiera encantado la que montamos.

Creo que todas las emociones vividas y sentidas durante el 23 de abril perdurarán en nuestra memoria durante mucho tiempo.

Todas tus flores estaban emocionadas. Les hice un poco padecer porque no les conté nada de cómo iba a ser ni el vestido, ni la ceremonia ni la fiesta ni nada. Todo sorpresa. Pero creo que si les preguntamos ahora, después de haber vivido todo nuestro enlace,  me aprobarían con buena nota.


Violeta sigue estudiando enfermería. Aún no ha podido encontrar la manera de empezar medicina. Es buena en lo suyo y pese que tiene muy claro que quiere seguir intentando entrar, será una buena profesional sanitaria. Eso seguro.

Marga ya ha hecho prácticas en el colegio. La primera vez que te enfrentas a un aula no es fácil. Los dos lo sabemos. En la carrera no te enseñan los problemas y conflictos reales del día a día de los colegios. Pero te das cuenta si es lo que quieres hacer durante el resto de tu vida laboral o no.

Iris termina tercero de Eso. Aún seguimos impregnando tu instituto. Cuantas horas dedicadas a esas cuatro paredes ¿eh? No debe ser fácil dirigir un centro educativo. Aunque siempre he creído que las buenas personas transmiten bien. Hay que lidiar con muchos problemas, muchos egos y muchos egoísmos pero si tú estuviste tanto tiempo en el cargo estoy segura de que también será porque te retornará las cosas buenas que se intentan conseguir con empeño, trabajo y mediación. Mucha mediación.


A veces me paro a pensar cuantas conversaciones nos quedaron pendientes… de trabajo, de la vida, de la familia…

Hay tantas decisiones, tantas dudas, tantos recuerdos que se quedaron sin conversar…
Me encantaría volverme a tomar aquella última horchata contigo. Porque… como tú bien me dijiste hace cinco años y un día, muchas veces nos restringimos pequeños placeres que al fin y al cabo son los que nos hacen ser felices en la vida.


Te echo de menos papá.


Un abrazo muy fuerte de esos que tendríamos que haber realizado más.




domingo, 5 de junio de 2016

23 de Abril de 2016 - Javi Arnau

Supongo que a ellas  (hermanas de la novia) también les habrá pasado. El síndrome del folio en blanco. No saber qué escribir. Borrar una frase tantas veces que le acabamos teniendo miedo, por si ya nunca más aparece otra que la sustituya. Pero, es curioso, cuando te empiezas a enfadar con tu propia inspiración es cuando ella te da la mano. Es algo mágico. Hace sólo un segundo, todo lo que ahora fluye parecía imposible.

Tan imposible como no recordar. Porque reconozcámoslo: la memoria es algo que siempre nos acompaña. A veces, como una bonita melodía. Otras, como el trueno que precede a la lluvia. Cada uno elige qué versión es la que prefiere para sus recuerdos. Pero aunque todos tengamos a una persona ausente hoy, creedme, yo prefiero quedarme con un pasado repleto de música y no con un pasado repleto de llanto. Cualquier otra opción, en este momento, sería imposible.

Insisto. Es imposible no recordar. No recordar gestos, miradas, sonrisas. Historias. Y aquí estáis Jorge, Rosa. Rodeados de gente que os quiere. Rodeados de millones de recuerdos que afloran.  

Es imposible mirarte, Rosa, y no pensar en algo muy especial: que puedo considerarte una amiga. Es imposible olvidar aquellas primeras discusiones de sobremesa que yo ya sabía que iba a perder. Esos aperitivos. Esas conversaciones. Esos consejos tan duros como acertados que siempre me diste.
En fin, por qué no decirlo, era imposible imaginar que acabarías siendo tan especial en nuestras vidas cuando sólo eras una pequeñaja con un violín lleno de sueños.
Ese violín sigue sonando. Esta vez, acompañado. Rebosantes los dos de ilusiones. Una obra maestra. Si alguien se enfrentó con dudas a la partitura, aquí tiene la respuesta: no era imposible.

En cuanto a ti, Jorge…

Os confesaré algo a todos. Este chico es tan especial que ha sido capaz de dejarme mudo. No saber qué decir, qué recordar… El síndrome del folio en blanco del que os hablaba, apareciendo ante los ojos asustados de alguien que se gana la vida escribiendo. Es así y no me importa admitirlo. Lo nunca visto. Lo imposible. Pero al final los sentimientos que emergen del cariño le ganan siempre la batalla a los que van de la mano de la rutina.

Y por eso, encuentro un hueco para los recuerdos. Imposible olvidar a ese niño travieso al que un día tuve que encerrar con llave en un armario. Imposible olvidar esos viajes, modestos al principio, pero que con el tiempo se han convertido en algo que nos distingue. Imposible olvidar esos domingos de mayo, tan mágicos, que tanto nos unieron. Imposible olvidar esas comidas de primos con guitarra y calçot, esos domingos familiares de verano con mucho vino y poco silencio. Imposible olvidar tantas cosas…

¿Sabes qué? Estoy feliz. Por ti, por Rosa, por todos los que estáis aquí. Papis, hoy también es vuestro día. Bailad, cantad, emocionaos… Os lo merecéis. Y si acecha un mal pensamiento, recordad: sólo hay un arma más poderosa que una sonrisa… otra sonrisa.

Y ese último consejo vale para todos. Sobre todo para vosotros dos. No perdáis nunca esa alegría que nos contagia ni esa locura que nos fascina. Os hace únicos.

Jorge, Rosa: sed muy felices.




domingo, 29 de mayo de 2016

Votos #RoJoypunto - 23 de Abril 2016

Rosa, Jorge,
Amb aquestes aliances
Fruit de la màgia de l’amor
Iniciem junts un camí nou 
Circular perfecte infinit
Sense principi ni final
Com l’amor que hui et declare
Amb aquest símbol
Pretenc deixar segellat

L’amor que senc per tu.




domingo, 22 de mayo de 2016

23 de Abril de 2016 - Rosa Martí

Cuenta la leyenda que un apuesto joven salvó a una bella princesa de ser devorada por un dragón que tenía aterrorizada a toda la población.


No existen dragones que derramen sangre convertida en rosas rojas al ser vencidos.


Lo que de verdad existe es gente enamorada que se preocupa por darte lo mejor de si misma.


Parejas que vencen distancias, problemas, preocupaciones y prejuicios.


Porque el amor lo puede todo. Acortar kilómetros, parar el tiempo, cegar, eclipsar, hacer que cualquier tontería suene y sea perfecta e incluso, sacarnos una sonrisa en los días que solo apetecería llorar.


Yo no quería casarme. Bueno, casarme sí. Pero no hacer fiesta. Y ya me veis. Un bodorrio en toda regla.

Gràcies Jorge, per haver-me conveçut.


3 meses para organizar una boda. Imposible, me decían las dependientas de las tiendas de vestidos. Una locura, me decía la gente a la que íbamos invitando.

Pero aquí estamos. Vestidos con trajes a medida, auto gestionando una ceremonia y con toda una noche por delante para pasarla con vosotros.

Elegir, descartar, buscar la mejor opción. Hacer números. Volver a elegir, volver a pensar. Imaginar. Crear desde cero.

Volverme loca comprando por internet. Decorar. Pensar en nosotros. Pensar en vosotros, pensar en los demás.

Me ha encantado el proceso. Ir juntos Jorge y yo a comprar el vestido. No encontrar nada que me gustara y decidir crearlo desde cero. Recorrer 45 tiendas de zapatos en Madrid en un día  y acabar comprándolos a una diseñadora  japonesa afincada en Elda.

Tampoco se queda corto el labial. Sabía que tenía que ser rojo pero... qué rojo? Después de empaparme de video tutoriales  en youtube, de comprarme toda la gama completa del color de la pasión, y de escuchar mil y una historias sobre la transferibilidad de los productos, como podéis ver lo encontré.

Los pendientes los compré anteayer. Muy típico en mi eso de dejar cosas para última hora.

Este texto lo escribí anoche.

Preparar vuestro regalo. Ir disfrutando juntos Jorge y yo de cada minuto del proceso.

Crear nuestra canción.
La canción que define nuestra vida. Cualquier día puede ser un día especial.

Una vida que ha juntado  a dos personas que se conocían de hace muchísimos años. Que ha decidido dar un giro de 360 grados a la amistad para convertirlo en amor y que ha conseguido que dos compañeros de conservatorio que tomaron caminos diferentes en la vida se vuelvan a mirar con diferentes ojos.

Porque así pasó. De repente nos miramos con diferentes ojos.

Todo, lo bueno y lo malo, sucede de repente. Las ideas llegan de repente, la amistad aparece cuando menos te lo esperas, las canciones, surgen de camino al colegio ¿veritat Jorge? Incluso la muerte, aparece sin avisar y te toca.

Y te toca de muy cerca. Y varias veces. Y no entiendes nada y no quieres hundirte.

Pero sucede. De repente. Y nadie puede cambiar la historia. Nadie puede borrar lo malo que nos pasa. Y nadie debería nunca poder hacerlo.

Todo lo que hemos vivido, todo lo que nos ha pasado es lo que nos ha hecho ser hoy como somos.

Soy feliz. Estoy feliz.

Encontrar una persona que sé que me quiere, que me respeta, que me aguanta. Que ve virtudes donde otros verían defectos, que entiende la vida de la misma manera, que se ríe.

Que inventa, que crea, que a su lado incluso los días malos tienen luz. Que hace un sushi de muerte y que al mismo tiempo puedes estar tres meses a dieta que siempre le dará un toque de chef a la montaña verde.

Que me escucha, que me termina las frases que suelo dejar a medias, que intenta ver una peli pero se duerme al minuto cinco y luego quiere que se la cuente entera.
Que me oculta trucos de magia pero al mismo tiempo me pide que le de opinión artística y sobretodo que divaga conmigo.

Porque si fuera por nosotros no habría fracaso escolar. Las horas de disertación educativa podrían valer como tesis doctorales.

La música, nos hizo conocernos, nos hizo ser amigos y nos hizo ser quien somos.

Porque Jorge es especial. Yo no podía casarme con una persona normal. Nadie acabaría poniéndose unos zapatos medio rojos por mí  el día de su boda.

La vida es demasiado bonita para no disfrutarla con un grado de locura.

Jorge y yo la tenemos.

Tenemos la locura de querernos, de pese a ser un cabezón y torcerse cuando algo que tenía planeado no ocurre como debiera, aprende día a día a relativizarlo todo.


Perque vida Jorge,  soles en tenim una i jo he decidit compartir-la amb tu.








domingo, 15 de mayo de 2016

Cinco años sin Pedro San Martín

Hola amor,

¿Por dónde empiezo este año? Mejor dicho, ¿por dónde empiezo a contarte  estos últimos tres meses?
Si te hubiera escrito a finales del año pasado todo el contenido hubiera sido diferente.

Me he casado.

Sí, así, sin más. En tres meses boda organizada.

Ya sabes que yo soy así. No me gustan las cosas a largo plazo. Me gusta emocionarme y vivir las experiencias intensamente. Sin parones y sin darle muchas vueltas.

Hicimos una boda perfecta. Toda nuestra. Sin protocolos, sin guiones establecidos y con mucha música y creatividad.

Porque si algo me ha unido a la gente que ha estado a mi lado ha sido las ganas de crear. De hacer, de dejar  huella en el mundo y poder sacar una sonrisa a la humanidad.

Hoy hace cinco años a estas horas estaba totalmente perdida. No entendía nada y la llamada de Borja me rompió literalmente el corazón y el alma.

Te fuiste.

Me dejaste una vida incierta marcada por unos años de amor verdadero que aún hoy perduran en mis células.

Porque a mi boda vinieron tus amigos. Nuestros amigos. Tu cuadrilla. Los “donostiarras de pro” que tantas alegrías y tan dura desgracia vivieron contigo.

Fue muy especial verles en mi boda. En el fondo, esa boda que hubiera podido ser nuestra o no. Pero que después de una temporada sin vernos me hizo sentir que aún nos queda muchos lazos atados que ni el tiempo ni la distancia podrá desatarlos.

En especial fui feliz de compartir ese día con Borja. No hace falta que te diga más. Tu ya sabes lo que significa para nosotros Borja.  Lo que significó para mí desde el día que le conocí en un restaurante vegetariano hippie-hípster (sí, el hípster es el nuevo indie) y terminamos cantando a grito pelado en medio del local, hasta los momentos vividos en Donosti cuando ya no estabas y los dos intentamos buscar nuestro camino.

Porque cuando un camino funciona y agrada es muy duro encontrarse con un muro y tener que buscar alternativas.

Pero más duro es quedarse esperando a que el trozo de hormigón se rompa. Hay que seguir buscando.
Borja se fue a China. Pero ya vuelve. Tengo ganas de verle más a menudo.

Yo encontré otro camino que me hace feliz.

No creo en que el amor verdadero solo pueda existir una vez.

Tampoco creo en que las desgracias puedan truncar una vida.

Hay que resurgir. Seguir caminando. Ser uno mismo y transmitir felicidad a los que te rodean.
Todo lo que he vivido me ha enseñado a relativizar los acontecimientos.  Nada es tan duro como para no superarlo. Nada es tan complicado como para no hacerlo y nadie es tan imprescindible como para hacernos dejar de sonreír.

En la vida nos iría mejor si nunca olvidáramos esto.

Me gustaría que un año más me pudieras contar que eres tan feliz como yo. Que tu nueva vida sea en la dimensión que sea te hace sonreír y que la felicidad que corre por mis venas sea una parte de tus partículas que aún siguen impregnadas en mí.


Siempre te querré Pedrito.



Disfruta de tu buena vida.





lunes, 14 de septiembre de 2015

Elegir muerte

No entiendo que la gente decida querer morir.

Cada día mueren millones de personas al igual que nacen otras. Todos hemos nacido y todos moriremos.

Pero no depende de nosotros.

Pensando sobre la muerte y la posibilidad o no de elegirla, me vienen a la cabeza momentos en que una persona pueda decidir querer morir.

Los hay y siempre los habrá.

Hay situaciones muy duras en este mundo.

Momentos de desesperación extrema. Gente a la que dejó de servirle su cuerpo como medio de vida y vive prisionero en él. Personas que aunque haya un sol inmenso que nos alumbra su mente no les deja ver luz.

Pero, ¿no hay solución?

Vivir de muy cerca dos muertes inesperadas te hace aprender muchas cosas. Perder a seres queridos sin aviso te hace replantearte y pensar sobre por qué estamos aquí y qué es exactamente la vida.

Vivir es existir. Ser. Estar. Pero, ¿es suficiente existir para querer vivir?

No voy a entrar en temas legales sobre la decisión de elegir muerte porque creo que ahí está la política que, mejor o peor, toma y tomará decisiones según el color que hondee en los votos.

Me gustaría reflexionar sobre esos casos en los que, teniendo una vida a simple vista "normal", se elige muerte.

¿No había otra opción?

Y sobretodo, ¿ qué pasa con las personas que se quedan y te querían?

¿Estamos tratando bien a las personas que sólo pueden ver nubes grises a su alrededor?

¿Sirve medicar y engañar al cuerpo y a la mente?

No tengo ni idea de la respuesta de las dos últimas preguntas pero estoy segura que el dolor de una muerte inesperada sea intencionada, por enfermedad o por accidente trunca muchas existencias de aquellos que siguen teniendo la propiedad de vivir.

No es fácil quedarse.

Tampoco lo debe ser irse.

Pero esperemos que, mientras haya esperanzas, fuerzas y oportunidades de una vida digna, elegir muerte solo forme parte de un chiste malo al que nunca encontraré la gracia.





martes, 28 de julio de 2015

Sus nuevos zapatos

Te gustan los zapatos de tacón.

A mí me encantan pero siempre termino muerta cuando los he llevado puestos toda la noche.

En verdad da igual. Para presumir hay que sufrir. El tacón queda genial.

Y a ti te encantan mis zapatos de tacón.

Verlos, tocarlos, chuparlos.


En cambio yo, a veces, te clavaría el tacón en el corazón.