Hola amor,
Hace un año que no sé nada de ti. Espero que no te pase lo mismo y andes riéndote de todas las cosas extrañas, divertidas, sorprendentes y también dolorosas que me han pasado en tu ausencia.
Hace un año que te dejé de escribir, la verdad es que echo mucho de menos hacerlo, y escuchar tu voz, y llamarte por teléfono y no poder haber descubierto el WhatsApp contigo… ¿te imaginas? Seguro que lo haríamos chas!
Así que creé este blog para no dejar de hacerlo y cumplir la promesa que te hice de exprimirme la cabecita de vez en cuando para plasmar todo lo que ocurre a mi alrededor.
Echo de menos ir a conciertos y festivales contigo y ser siempre yo la que tenía que irse antes, agotada, a dormir.
Echo de menos que me hagas tus champiñones especiales, los cócteles maravillosos, que me des masajes en los pies o hacerte la limpieza facial nocturna.
Echo de menos tantas cosas que no terminaría nunca de recordártelo.
Mucha gente te echa de menos. Te recordamos a todas horas, todo el mundo que te conoció tiene alguna anécdota que cuenta con una sonrisa de oreja a oreja.
Y es que no dejaste indiferente a nadie.
Organizamos un festival con tu nombre. ¿Te lo puedes llegar a creer? PSM FESTIVAL. Fue super bonito. Incluso tu amigos de AMA hicieron una canción en tu nombre. “Pedro I el grande” ¡Vaya lujo! Y que precioso momento… Espero que lo disfrutaras desde donde estés.
Pronto saldrá un cd en Rockdelux de todo aquello. Ya te lo pasaré y lo escuchas con mi padre. Seguro que estáis teniendo unas conversaciones de música increíbles. Cuéntale de mi parte que me voy a poner una estantería de 4 metros en mi nueva casa con toda la música que me habéis dejado. A ver si así me llega algo de todas las tertulias sonoras que tenéis ahí arriba.
No he parado. He seguido viendo mundo como teníamos planeado. Me ha tocado cambiar los hoteles de 4 estrellas por el hotel más barato de Booking (siempre con más de 7 de puntuación como norma) pero he estado en Lisboa, Oporto, Malta, Bruselas, Bristol, Oxford y Sicília con gente con la que he podido congeniar bien con la maleta a cuestas.
He seguido viendo a tus amigos, siempre quisiste que también lo fueran para mí y lo conseguiste. Cada vez que les visito nos montamos una de esas comidas que tú bien sabes que terminan a las tantas de la madrugada con un buen txuletón con patatas.
Uno de ellos se va a Shangai, ¡por fin visitaré China! ¡Prometo tomarme el mejor pato laqueado a tu salud!. Así y todo, y aunque seguro que le irá genial, se le echará de menos por la piel de toro.
Es increíble que hayan pasado 365 días desde la noche que me mandaste tu último sms.
Se nos quedó pendiente celebrar mi 25 cumpleaños en el Villamagna (vaya sorpresa me tenías preparada… me lo contó la de las reservas de Booking) o arrasar en el Primark (eso lo hago mes sí mes también ).
Ahora voy a por los 26. Los 25 no han sido fáciles pero no me siento desgraciada por todo lo ocurrido.
Sé que me has transmitido todas tus ganas de comerte el mundo que no pudiste usar y que, seguro que andas en un rinconcito de mi bolso cotilleando todo lo que voy descubriendo.
Así que tranquilo, prometo darte muchísimas alegrías para estos nuevos 365 días que van a ir acumulándose sin ti y, espero que el año que viene, tenga tantas cosas que contarte que me hagas llorar de alegría al ver que todo lo que me quede por vivir siempre estará empapado de lo que me enseñaste, me aportaste y me quisiste.
Siempre estarás en mi.
365 días sin ti.





