miércoles, 20 de febrero de 2013

Puede ser


  • Puede ser.
  • ¿Solo sabes responder con frases condicionales?
  • No, bueno, también me gusta utilizar monosílabos.
  • Ya lo he notado.
  •  
  • ¿Si?
  • ¿Ves? Otro.
  • ¿Pero a ti qué te pasa? Si fueras chica pensaría que te ha bajado la regla.
  • Hablando de reglas… tu no tienes que preocuparte, seguro que te baja este mes.
  • ¿Eh?
  • ¡Que me tienes a dos velas! ¡Que hace un mes y medio que no follamos! ¡Que estoy que me subo por las paredes!
  • Exagerado… ¿tanto hace?
  • Pues sí, después no te quejes de que no aguanto... con las ganas que tengo, con solo tocarte me corro.
  •  
  • De eso nada. ¡Tu te esperas a que yo me corra que luego te me duermes y la que me quedo a dos velas soy yo!
  •  
  • Si al final tendré yo la culpa de todo...
  •  
  • Pues claro. Como siempre.
  •  
  • Lo que hay que aguantar...
  •  
  • Si no quieres estar conmigo ya lo sabes... ¡ahí tienes la puerta!
  •  
  • Siempre terminamos igual.
  •  
  • Porque me pones de los nervios.
  •  
  • Pues ya podría ponerte cachonda...
  •  
  • Ya estamos otra vez...¿Sólo sabes hablar de sexo? Nuestra relación va mucho más allá de eso.
  •  
  • Si tu lo dices...
  •  
  • Venga bajate los pantalones.
  •  
  • ¡Que rápido ha sido esta vez!
  •  
  • ¿Qué?
  •  
  • Normalmente me cuesta más de una discusión hacerte entrar en razón.
  •  
  • Bueno puede que a mi también me apetezca follar contigo.
  •  
  • Puede ser.
  •  
  • Pues ale ¡calla y bájate los pantalones!
  •  
 
 
 

lunes, 11 de febrero de 2013

Chicas buenas, chicas malas

Las chicas malas van a todas partes. Las buenas solo al cielo, si es que van.

No digo con esto que sea correcto hacer maldades pero la bondad y la maldad pueden verse desde muchos puntos de vista.

Hay maldades que gustan y bondades que repelen.

El mando frente a la sumisión.

La ninfomanía frente a la abstinencia.

Los azotes frente a los besos.

La seducción frente a la indiferencia.

El placer frente al sufrimiento.
 
La pasión.
 
El deseo.

El anhelo.

El orgasmo.

El desenfreno.

El control.
 
 
 

lunes, 28 de enero de 2013

Miedos


Quiero que me digas lo que sientes. Que no te calles nada.

Es muy difícil adivinar tus sentimientos y, en consecuencia, actuar.

No te creas que para mí es fácil, pero me he dado cuenta que no sirve de nada tener miedo.

Te paralizas, te bloqueas y el tiempo pasa delante de tus narices.

Hay trenes que solo pasarán una vez. O los tomas o renuncias a ese viaje para siempre.

A todos nos puede salir mal.
Puede durar un día o un siglo.

Quizás te arrepientas de tu decisión pero, al menos, lo intentaste.

Lamentarse de lo hecho es una forma de aprender.
Lamentarse de lo no vivido es una forma de perder.
 
Con todo esto no digo que seamos impulsivos ante cualquier situación.

Seamos fieles a nuestros principios, nos educaron bien.
Haz uso de tus valores y confía en ti mismo.
Creelo.


En el fondo, tanto jaleo puede que simplemente termine en un quiero que me besen, que me abracen, que me hagan un poco más pequeña la cama, que me toquen el pelo, que disfruten de mi cuerpo, que me hagan perder el sentido y que me digan te quiero.

 

Complicado ¿o no?
 
 
 
 
 

lunes, 21 de enero de 2013

Doble cara

 


Entras. Y te quedas.

Sales. Y desapareces.

Toda una eternidad o solo unas vacaciones.


Saludas. Y sonríes.

Te despides. Y lloras.

Toda una declaración o solo un engaño.

Trabajas. Y estudias.

Descansas. Y ejercitas.

Todo un mecanismo o solo una vía de escape.

Me oyes. Y me escuchas.

Me olvidas. Y te borro.

Todo una mentira o una falsa realidad.
 
 

miércoles, 9 de enero de 2013

Edad media


Parece mentira como cambian las cosas, como todo aquello que pensamos que duraría toda una eternidad se esfumaba en un instante.

Parece mentira que aquello por lo que nunca apostamos se hiciera realidad e impregnara nuestras vidas.

 

Porque el futuro es incierto.

Porque nosotros somos imprevisibles.

 

Parece mentira que ayer le dijeras que le querías.

Parece mentira que hoy me digas que me quieres.



Nunca más confiaré en ti.

Nunca más te haré caso.

Nunca más.



En cambio te confesaré mis más profundos secretos,

Obedeceré siempre tus órdenes,

Por siempre jamás.



Porque siempre te he querido,

Porque siempre la has querido.



Porque amamos.

Porque sentimos.

Porque disfrutamos.

 

Porque somos como somos.

Y así seguimos.
 
 


miércoles, 2 de enero de 2013

Dieta


Perder.

Y sin embargo sentirme llena.



Ganar.

Y sin embargo sentirme perdida.
 


jueves, 27 de diciembre de 2012

Fantasía


Me escribía relatos eróticos todas las noches.

No se lo había pedido.

Pero me gustaba.

Nunca avisaba.

Cada día me hacía partícipe de una de sus perversas fantasías.

No opiné.

Sabía que soñaba conmigo.

Me imaginaba desnuda, disfrazada, sumisa, dominante, perversa e infantil.

Nadie lo supo nunca.

Lo negaré siempre.



La fantasía de la historia que nunca tendrá.

El anhelo de aquello que nunca probará.

El vicio de las palabras que se perderán.